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Sep 20

¿Hay que entrenar aunque duela?

Si estás haciendo ejercicio y te duele… algo no estás haciendo bien

Muchas personas asumen que con ciertos ejercicios deben sentir molestias en el cuello, la espalda, las rodillas… Pero esto no es así. El deporte está orientado a maximizar nuestro bienestar. Durante el entrenamiento podremos notar activación muscular incluso fatiga, movilidad de las articulaciones sin llegar a rango de dolor, estiramientos, pero en ningún caso deberíamos sentir molestias. 

Os hablamos de ejercicios muy comunes que, al realizarse incorrectamente, generan tensiones musculares y/o dolores: 

  • En las flexiones dorsales (también conocidas como abdominales) podemos sobrecargar la cervical por falta de tono en la musculatura profunda flexora del cuello, por una mala alineación a la hora de ejecutar el ejercicio, o por otras razones. Sea cual sea la tuya déjate aconsejar y personalizar los ejercicios y sácalos el máximo partido. 
  • En cuanto a la lumbar, en ejercicios que requieran levantar las piernas, como el hundred o el teaser, hay personas que pueden sentir molestias debido a que su faja lumbopélvica tiene falta de tono. En ese caso, lo más adecuado sería realizar progresiones más sencillas e ir reforzando la musculatura estabilizadora  para poder realizarlo correctamente más adelante.
  • Con la plancha ocurre algo similar: Sin una buena estabilidad escapular y lumbopélvica, podríamos sufrir molestias. Para evitarlo, podemos realizarlas con las rodillas apoyadas, para que la palanca sea menor y por tanto soportemos menos peso. 

Una vez controlemos esa modalidad, podremos pasar a la plancha original para trabajar más intensamente.

  • En ejercicios de flexión de cadera, como el peso muerto o el avión , es clave mantener la columna alineada. Por ello, cada uno deberá llegar al rango de movimiento que le permita mantener esta alineación.
  • En los ejercicios realizados en posición de cuadrupedia, al principio es preferible dedicar un tiempo únicamente a tomar consciencia de la postura correcta, sin hacer ningún movimiento: cuello largo ,  manos empujando el suelo activando la cintura escapular, abdomen activo manteniendo estable la cintura lumbopélvica. De lo contrario, podríamos sentir molestias en el cuello, hombros, lumbar… Una vez dominada la postura, podremos ejecutar correctamente los ejercicios de Pilates que la requieren.

En resumen, durante la ejecución de los ejercicios puedes sufrir compensaciones o sobrecargar otros músculos si no te colocas bien y si no activas correctamente la musculatura necesaria para estabilizar.  Ve paso a paso y nunca fuerces tus límites. 

Para que esto no ocurra, rodéate de profesionales que sigan de cerca tus movimientos.

En Pilates enunIMPULSO trabajamos en todo momento en ausencia de dolor, ya que adaptamos los ejercicios a lo que necesita cada persona. Como ya hemos dicho en muchas ocasiones, el Pilates es un deporte para todos.